Frontispicio
En este día de los muertos,
no tomen la vida aprisa,
así que no sean «mamertos»,
disfruten estos momentos
y esbocen una sonrisa.
Aunque haya cosas muy reales,
hablamos de la pelona,
y si acaso tu aquí sales,
te pido que no reclames
(son calaveras de broma).
José Luis Cruz Lucatero
(Alcalde de Apatzingán)
Falleció José Luis Cruz,
alcalde por reelección;
de pronto «se le fue la luz»,
sufrió fuerte «patatuz»:
ya descansa en el panteón.
En plena faena octubrina,
justo en sesión del congreso,
lo sorprendió la «Catrina»,
se lo llevó en limoussina
ahora ya no tiene «hueso».
Murió nuestro presidente,
quien triunfó en la reelección;
la muerte llegó, inclemente,
y del panteón lo hizo cliente,
Así terminó su gestión..
Francisco Huacus Esquivel
(Diputado Federal)
«Ai les dejo su PT,
me voy para otro partido;
se quedan con su 4T
me voy para el PRD,
sois un proyecto jodido».
Paco Huacus, diputado,
viaja a su última morada,
con rostro desencajado,
visiblemente enojado:
«ya me cargó la fregada».
Por estuche, un ataúd;
por compañía va la gente;
por cubierta un alud;
dejó de herencia la curul,
para Julio, su suplente.
Regidores de Apatzingán
En campaña, por la proeza,
veían al pueblo con llanto:
«no es justa tanta pobreza,
vamos a darles riqueza,
ya que los queremos tanto».
En sesiones quincenales,
tan sólo tres debatían;
algunos eran demenciales,
otros tan infuncionales:
ni su voz se les conocía.
La cosa se puso buena
en el cabildo, al llegar:
«hoy es día de buena cena,
al fin llegó la quincena
¿Cuánto vamos a cobrar?
Pero enseñaron el cobre,
en sesión de presupuesto:
«vaya a la fregada el pobre,
a mí que me den mi sobre,
y voto por el incremento».
¡»Bien haya el bendito Congreso
y viva el Supremo Gobierno,
nos permiten agarrar «grueso»
con la nueva Ley de Ingreso,
Bedolla sí que es «cuaderno»!
«Nuestras tarifas e impuestos
no son para que se asusten,
los nuestros no son aumentos,
no los vean cómo incrementos:
son «pequeñitos ajustes».
Mas la Comisión de Hacienda
quitó al agua los aumentos,
así cumplió su encomienda
fue fuerte el jalón de rienda:
«no es tiempo para incrementos».
La bancada de Morena
se abalanzó tras la lana,
mas el congreso con pena,
digamos con pena ajena,
que les corrige la plana.
Morir todos consiguieron;
y a la parca, sin trabajo,
al trote la persiguieron,
cuando en las manos le vieron,
de billetes un buen fajo.
Julio Acosta
(Resistencia Civil Apatz.)
Junto con cien seguidores
a palacio se volcó,
«que mueran los regidores,
por méndigos y traidores:
el pueblo los sentenció».
«De agua, predial y otros más,
vamos contra las tarifas;
no permitiré jamás,
que se nos cobre, además,
impuesto sobre las rifas».
De pronto salió corriendo:
«vuelvo la semana entrante,
frijoles dejé cociendo,
no crean que me voy huyendo,
vuelvo el lunes en’delante».
Más pronto que cae un lisiado,
un hablador se va al suelo,
pues Julio habló demasiado
ahora yace sepultado
en el panteón, sin consuelo.
Fanny Arreola Pichardo
(Diputada local)
Desbordante en su discurso,
la diputada fue siempre;
mas al comenzar noviembre,
su destino cambió el curso
todo quedó en un impulso.
Implacable la huesuda,
la sorprendió en la tribuna:
«no me da pena alguna,
llevarte por testaruda,
el cuero no se me arruga».
Planes sin llegar a acuerdo;
proyectos en el escritorio;
en su agenda un aeropuerto,
todo queda en el recuerdo,
este día es su velorio.
Minerva Guízar Brito
(Pdte., DIF-Apatzingán)
Para atender, diligente,
siempre fina, cuan sencilla,
mujer de hablar elocuente,
sincera e inteligente,
feneció, ya está sin vida.
Seis años primera dama,
atendiendo a nuestros clanes,
hoy la gente la reclama,
la vida es todo un drama:
la muerte tiene otros planes.