Morelia, Mich., 28 de marzo de 2025.- En medio de una crisis de derechos humanos marcada por la desaparición forzada y la impunidad, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) convocó al 1er Encuentro por los Desaparecidos de los Pueblos Originarios, que se llevará a cabo el próximo 9 de abril en el Museo Regional Michoacano.
El evento busca visibilizar los casos de desapariciones en comunidades indígenas, donde las víctimas suelen ser defensores del territorio y activistas que han luchado contra la tala clandestina y el crimen organizado. De acuerdo con registros del CSIM, al menos 20 personas han desaparecido en estos pueblos en los últimos años, sin que hasta la fecha las autoridades hayan esclarecido los casos.
Según Pavel Ulianov Macario Guzmán, representante del CSIM, la desaparición en comunidades indígenas tiene una fuerte carga política y social, ya que las víctimas suelen ser comuneros que defienden los recursos naturales de sus territorios. Asegura que el Estado ha sido omiso en la búsqueda y localización de estas personas, dejando la tarea en manos de las propias comunidades.
«En las comunidades indígenas, la búsqueda de desaparecidos es casi siempre comunal. Se hace a través de asambleas, se tocan las campanas y se moviliza a la gente hasta que se obtiene información», explicó Macario Guzmán, recordando casos recientes en los que la presión comunitaria ha permitido encontrar a personas desaparecidas.
Abdallan Guzmán Cruz, activista y defensor de derechos humanos, denunció la campaña de desprestigio que el gobierno ha emprendido contra las madres buscadoras y colectivos de víctimas, con el fin de minimizar su labor.
«El Estado mexicano tiene la obligación moral y jurídica de buscar y presentar a los desaparecidos. No debe calificar ni criminalizar a quienes buscan a sus familiares», afirmó Guzmán Cruz.
En México, más de 126,127 personas están registradas como desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. En Michoacán, la cifra asciende a más de 6,654 casos, sin contar aquellos que no se denuncian por miedo o desconfianza en las autoridades.
El Consejo Supremo Indígena recordó que las primeras desapariciones forzadas en Michoacán ocurrieron en 1974, cuando cinco integrantes de la familia Guzmán Cruz fueron detenidos y desaparecidos por el Ejército. A lo largo de los años, más comuneros han sido víctimas de desaparición en Cherán, Ostula, Santa Fe de la Laguna y la Cañada de los Once Pueblos.
Ante esta situación, el CSIM reiteró su llamado a la ciudadanía, a familiares de desaparecidos y a organizaciones defensoras de derechos humanos para asistir al encuentro del 9 de abril, donde se compartirán testimonios y se exigirá memoria, verdad y justicia para las víctimas.